Gato enfermo dejo de ronronearle a la Luna una tarde quinta de agosto,
como buen persian morado eligió su mes más fértil para continuar el eterno viaje.
Su último MIAU! fue traducido como:
Viertan estas peludas cenizas en mis líquidos, salados y añorados hogares
...Valparaíso y Puerto Montt...
Así fue como la familia de tan meloso gatito condujo la primera mitad al lugar donde HOY se asicala , reflejando en sus amplias pupilas las nubes, el sol, los arcoiris, las estrellas y por sobre todo, a la Luna.
En homenaje a su legado de amorosa lucha libertaria se desplegaron arañosas imágenes de su figura con el más puro estilo anarkista.
Además sus melodías fueron amplificadas con el abrazo de añosas edificaciones porteñas.
En burbújas de un púrpura brevaje los felinos terrestres se hicieron pelotas para con sus suaves almohaditas reencontrarse en sueños.

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